Mostrando las entradas con la etiqueta ...de lo que los hombres no entienden. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ...de lo que los hombres no entienden. Mostrar todas las entradas

jueves

Como dos gotas de agua

Hola a todos nuestros lectores nuevos. Estuve medio ida este último tiempo así que me perdí la parte en la que el blog volvía a la vida. Yo soy Belu.M, y como ya les contó mi querida amiga Haru, ambas nos embarcamos en la travesía de las vacaciones en la costa argentina este verano. Es realmente deprimente darse cuenta de cómo en Capital somos un cero a la izquierda y en la costa somos las minas más deseadas del mundo (exagero pero realmente tuvimos ALTO levante). Yo no sé si era porque salíamos de a dos, por lo tanto somos una "presa fácil" para las mentes obtusas de los depredadores que andan al acecho en cada boliche, o qué, pero tuvimos un éxito que nos impresionó a ambas. Escuchamos chamuyos nuevos, cosa que de vez en cuando está bueno porque ya nos cansamos de escuchar los mismos "precioooosa", "mamiiita" y demases "chamuyos" de obreros en capital. Lo que no me cerró es que nos preguntaran, por lo menos 10 veces por noche, si Haru y yo éramos hermanas. Está bien, admito que si nos ven de noche, con poca luz, mucho humo y algunos tragos de más, pueeeeeeden llegar a confundirse. Pero seamos realistas, somos el agua y el aceite, no nos parecemos en NADA! (físicamente, claro). ¿En serio creían que podíamos llegar a darles más bola si nos preguntaban eso? Media pila.
Estas vacaciones nos sirvieron para darnos cuenta de algunas cosas. A)Los hombres son unos cerdos. No cuento detalles pero me limito a decir que más de uno se ligó un trago en la cara por baboso. B)Un buen chamuyo es esencial para levantarse a una chica. C)Los boliches no son para chicas con novio. D)Los hombre (y los chicos que reparten tarjetitas para los boliches) no saben aceptar un NO como respuesta. Llegamos a decir que éramos lesbianas para que no nos rompieran los ovarios y de todas formas seguían insistiendo: "Daaale, si no probaste cómo sabés que no te gusta??", "Siempre hay lugar para uno más" y otros comentarios desubicados. E) No se me ocurre, pero en conclusión, preferimos a los chicos tradicionales que te van con un buen chamuyo y te dejan embobadas a un pibe que te dice "Dame un besoooo" (léase con tono de borrachín) con cinco tequilas encima.
Hasta la próxima (Dios sabe cuándo será eso)

miércoles

Maratón de toallitas femeninas

Señoras y señores, nos gustaría volver a empezar. El blog decayó en varios aspectos, pero no es tarde y algo podemos hacer para remediarlo! La mitad de las escritoras están de vacaciones y la otra mitad (me incluyo) está esperando el cambio de quincena, veremos qué se puede hacer con menos manos para escribir.
Hoy vengo a hablarles de un tema muuuy quemado. En cualquier conversación de mujeres sale aunque sea por cinco minutos y en las de hombres realmente no lo sé, pero es uno de los misterios femeninos que jamás lograrán decifrar (yo creo que les quita el sueño). Básicamente estamos hablando de La Regla. Lala ya habló en este post del tema, pero yo vengo a enforcarlo desde un aspecto diferente.
Se comprobó empíricamente (con esto quiero decir que pude comprobarlo yo misma y eso me basta) que muchas mujeres en un mismo espacio por varios, bastantes días pueden... ¿cómo decirlo? sincronizar las hormonas.

martes

Salida de Chicas

Y cuando pensábamos que todo se nos iba de las manos, cuando no podíamos soportar más la situación, cuando ya no teníamos tiempo para nosotros mismos, recordamos. Recordamos que nada es eterno. Recordamos que la vida sigue y que todo es un ciclo. Por fin había llegado el momento. Y luego nos sentimos liberados. Definitivamente era eso lo que necesitábamos. Gente, el viernes 4 de Junio terminó el trimestre. Gracias a dios!!! Mañana nos vamos con las modelos a Freddo a tomarnos un rico y merecido helado.Típica salida de chicas. Pero qué implica una salida de chicas realmente? Es tan sólo juntarse con amigas a hablar de zapatos, chismes y novelas? No, señor. Una salida de chicas implica mucho más que simples estereotipos yankis de chicas hots que salen en pollera y tacos altos aunque estemos en pleno invierno y seamos adolescentes que no soportan los tacos más de dos horas. Aprovecho para decir ¡Aguanten las zapatillas! Bueno, les decía... una salida de chicas es mucho más que eso, es mucho más de lo que la gente común piensa. En una salida de chicas se puede hablar de todo, y cuando digo todo me refiero a TODO. Problemas con los viejos, críticas a los novios, críticas a los hermanos, críticas a los chicos en general, perros, comida, ropa, colegio, chismes del colegio, comida, sexo, chismes de la farándula, comida... en fin, de lo que se les ocurra. Es por eso que mañana va a ser un día muy relax, muy tranca. Igual, seamos sinceros, cualquier cosa es relajante después de tener dos semanas el culo pegado en la silla aprendiéndote el manifiesto comunista de Marx.


Post cortito pero conciso. Buena semana a todos :)



~Belu.M

domingo

Baños Públicos DE-SA-GRA-DA-BLES

El otro día, mi querida Marsopa me contaba sobre sus experiencias en baños públicos usualmente poco frecuentados por la mujer de hoy en día. Es así como surgió la idea de que hiciera una nota para el blog (el cual ella lee) contandonos sus aventuras en aquellos medios desagradables. Acá va, cortesía de Marsopa.
"Hace un tiempo atrás leí en este blog una nota (ésta) que primero me causo gracia, y luego me hizo pensar “la pucha, pero qué cierto”. Entonces, me tomé la osadía de pedirle a la señorita Haru (a la cual conozco hace muchísimos años) de dejarme hacerle un adjunto a la nota acerca de las mujeres y la experiencia frustrante del baño público. Aquí vamos…

La mayoría de las mujeres, cuando nos urge desesperadamente miccionar, corremos al baño más cercano, encontrandonós con sorpresas desagradable como: la suciedad de un baño de subte, la inundación de un baño de tren, o peor aún, las interminables colas de los baños del cine/shopping/lugares altamente concurridos. Pero, ¿qué nos pasa a las mujeres que vamos a la cancha? Sí muchachas, sé que somos un grupo reducido las que cada fin de semana vamos a alentar a nuestro equipo de fútbol preferido (ya sea River, Racing, Yupanqui o Ferro, por nombrar algunos nada más). Para las que no saben de que consta la experiencia de descarga de fluidos en un estadio, más vulgarmente dicho “cancha de fútbol”, se los voy a contar.

Luego de hacer una interminable cola, de atravesar varios controles policiales, en los cuales, las señoras policías nos realizan el habitual cacheo donde nos “palpan” para ver si portamos elementos peligrosos; y acá me tomo el atrevimiento de hacer una aclaración: ¿qué clase de mujer va a esconder una navaja en su corpiño? ¿Hay necesidad de que nos aprieten nuestras bubis de esa manera? Sí les gusto, díganmelo, pero ¡no me lo insinúen de esa manera!.

miércoles

Lo quiero corto acá, acá un poco más largo...

Hola a todos de nuevo! Volví porque todavía no renuncié a ser una modelo con cerebro :D. Tenía tantas ideas en la cabeza para escribir un posteo que la verdad al final terminé por no escribir nada. Pero como los extrañaba mucho mucho, aquí estoy aventurándome nuevamente en el arte de la escritura (aunque un poco bajoneada por haber recibido el discurso de una profesora instruida de literatura, que afirma que cualquier texto escrito por un adolescente es basura).

Hoy fui a la peluquería. Es más, recién vengo de ahí. Este evento realmente me alegra toda la semana. ¿Por qué? me preguntarán. Tengo varias razones.
La primera es que ya no aguantaba más el flequillo tapándome los ojos; ahora lo tengo cortito y puedo ver el mundo sin tener que sacarme el pelo de la cara cada dos por tres.
La segunda es que no es por presumir, pero Daniel, mi amado peluquero, es el mejor peluquero del mundo ♥ El hombre hace magia con las tijeras, es increible. Y la pregunta que se deben estar haciendo es sobre su sexualidad. Sí, Daniel es homosexual, y es el homosexual más genial y divertido que conozco. Yo siempre dije que la relación entre mujer y peluquero debía ser de confianza, y no hay persona que inspire más confianza que el propio Daniel. Oh sí, creo que cuando él decida jubilarse va a ser un día negro para muchas de sus clientas fieles que pagamos $78 por cada corte. Daniel, por favor, NO NOS DEJES! O si nos dejás... ENTRENÁ A ALGUIEN!

martes

La Regla

Cuando sos chica medio que tenés un poco de miedo, y te preguntás si te va a doler o si te vas a dar cuenta.. Cuando sos adolescente las chicas a las que todavía no les vino están ansiosas para que les llegue el momento (más allá que las otras les digan que no se pierden nada). Cuando creces y se te atrasa está la gran duda: ¿no estaré embarazada? y las embarazadas dicen que no la extrañan nunca. Lo que me causa mucha curiosidad es lo que dice Maitena respecto a las señoras mayores, por decirlo de una manera; ella dice que no sólo que no se acuerdan de cómo es sino que ''Sólo hay una cosa peor que cuando te viene y es cuando se te va''. Yo creo que nunca la voy a extrañar pero acá van algunos de los pequeños o grandes inconvenientes que se nos presentan con la llegada de la regla, también llamada Andrés, Marta, etc.:
  • La sorpresa inicial, alias: mierda!
  • Estás suceptible, emocionalmente inestable, lloras con facilidad, estás nerviosa y encima podés pasar de la furia a la melancolía en un pis pas.
  • Que te venga cuando vas a un lugar que hay pileta o el día que vas a algún lugar en donde haya pileta.
  • Que no te venga y recién cuando falta poco para que se cumpla el mes decís: No me va a venir este mes y bam! Te viene.
  • Que estés calculando, y rezando, que no te venga para las vacaciones u otras fechas importantes.
  • Te hinchas y encima te duele.
  • La constante preocupación: Me manché?
  • Que cuánto duele y cuánto dura.
  • La pregunta: Por qué a los hombres ésto no les pasa? La respuesta inútil: Ellos no pueden quedar embarazados.
  • Que te des cuenta que no sólo te vino antes sino que tenés puesto un pantalón blanco...
Espero que les guste este post que terminé medio a las apuradas. Las modelos con cerebro le queremos agradecer a Cin el premio al blog creativo y prometemos a nuestro lectores que en el próximo post vamos a subir nuestras intimidades ;)

lunes

Mujeres

El otro día, pensando y pensando, llegué a la conclusión de que, si naciera de nuevo, volvería a elegir el ser mujer. Tal vez sea alguna especie de elección masoquista: Tendría que pasar de nuevo por todo el trámite de la menstruación, dolores pre/durante/post la regla, la regulación de hormonas, los primeros pelos en las axilas, las primeras depilaciones (y las que siguen, cada vez en lugares más recónditos del cuerpo), los dolores de tetas porque "¡te están creciendo!", los primeros corpiños, las miradas estupefactas de tus compañeros de primaria cuando te ponés el que tiene aro (ellos: "TODO ESO es tuyo???", vos: "...Sí", ellos: "GUUUUUUUAUUUU"), los cambios generales del cuerpo, los primeros piropos... en fin, una lista larga de primeras cosas que te agarran desprevenida casi al mismo tiempo y te transforman en los primeros pasos de una mujer.
Pero ahí no acaban los problemas; una vez ya definido y diferenciado nuestro cuerpo del de los nenes, empieza la metamorforsis de la mente. Cambiamos nuestro punto de vista, las cosas dejan de ser tan simples, vemos con otros ojos. Me acuerdo que a mi me asustó tener de repente otra visión de las cosas y decidí negar la transformación por un tiempo.

domingo

El coso

Muchas veces me pregunto qué tan difícil es para los hombres especificarnos un poco más lo que quieren. Ya sea por simples respuestas como "hacemos lo que quieras" o "no sé, me da igual", que nos desconcertan totalmente en nuestros planes de complacerlos aunque sea un poquito (sí, sólo un poquito), como indicaciones confusas, que terminan en peleas por "malcomunicación" de las partes:

Papá: ¿Me alcanzás el coso?
Haru: ¿Qué coso?
P: Ese coso de ahí.
H: ¿Cuál?
P: Ese, que está ahí arriba.
H: Pero, ¿dónde?
P: ¡Ahí! Ese coso de ahí, alcanzamelo.
H: ¿Cuál coso?? ¡"Ahí arriba" hay muchos cosos!
P: Pero, ¡ese! ¡El coso ese que tiene botones!
H: (al borde de la desesperación) ¡¿De qué me estás hablando?!
P: ¡Aaahah! ¡¿Pero qué tan difícil puede ser alcanzarme ese coso?!
H: ...mejor dejá de drogarte, viejo.
P: (se levanta y va al estante) ¡ÉSTE coso, inútil!

El coso de ahí arriba con botones que la inútil no supo decifrar era el control remoto de la tele.

¿Tan difícil era?

lunes

¿Por qué tardaste tanto?

Desde chiquitas nuestras madres nos enseñan que, al usar un baño público, debemos seguir ciertas reglas de higiene básicas. Entran con nosotras al cubículo y nos muestran cómo limpiar la tapa con pedacitos de papel, cómo cubrir la tapa con pedacitos de papel y, por sobre todas las cosas, nos muestran "la posición": Balancerarse sobre el inodoro como si te fueras a sentar sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. Toda mujer sabe "la posición" y agradecerá a su madre toda la vida por tan sabia enseñanza, porque "jamás, JAMÁS tenés que sentarte en un inodoro de baño público, ¿entendiste?". Y así, desde chiquitas, iniciamos la ardua tarea de cumplir las órdenes de nuestra madre y sus consejos cada vez que nos encontramos en el baño de algún shopping, aunque sea del DOT (que un poco más y se limpia solo).

Acabás de salir del cine con tu chico, vieron una de acción (esta vez le tocaba a él elegir). De los nervios por la peli vos sola te bajaste todo el vasito grande de Coca-cola. Y ahora te estás haciendo pis. Le decís a tu chico que necesitás ir al baño (te ahorrás el urgente, no vaya a ser que crea que te sentís mal) y él te contesta que también, que se ven a la salida de los sanitarios. Entrás semi corriendo y casi tirás a la chica de la limpieza que tiene cara de culo. Pero, claro, era de esperarse, hay una cola de cincuenta mujeres esperando a entrar a la sala del trono. Sonreís a las demás que están en la misma que vos y discretamente te cruzas de brazos y piernas en una posición oficial de "me estoy meando". Esperás tu turno y cuando por fin llegás al principio de la fila aparece la mamá con la nena "que no puede aguantarse más". Educadamente le cedes tu lugar y, en vista de que vos tampoco podés aguantar mucho más, te agachas a ver si todos los cubículos tienen piernas (táctica clara de una mujer deseperada).