En fin, se me ocurrió salir a comprar una malla. Siempre voy al mismo lugar, que es la marca que hace los corpiños que puedo usar. Oh sorpresa que me encuentro con que todas las mallas vienen ahora con
taza soft, al contrario del año pasado, que algunas venían con push up y otras soft, pero había para todos los gustos
(un corpiño soft es éste, un corpiño push up es éste). ¿Cuál es el dilema, entonces? Para las que no tenemos un gramo de tetas, la taza soft es el
infierno. Para usar ese tipo de corpiños necesitás como requisito un mínimo de masa mamaria para poder llenarlo. Obvio, te deja unas tetas divinas redonditas de Barbie, pero cuando
no tenés tetas quedás como una especie de tabla con dos toronjas adosadas (que, encima, cuando las apretás se hunden porque están huecas). ¡Maldita sociedad! Los corpiños taza soft están pensados para las
lolas hechas, no las verdaderas tetas tamaño 85 (que, por cierto, ahora el 85 es una especie de cuasi 90). Es una desgracia no poder conseguir
UN corpiño que te quede bien.
Salí hecha una furia del negocio y me recorrí dos o tres negocios más. Todos tenían taza soft o triangulito. De usar triangulito ni hablar, no pienso exponer mi llanura de esa manera. ¿Dónde estaban mis hermosos corpiños con
push up? Se los tragó la tierra, ya no hay más. A diferencia de la taza soft, los corpiños con push up se adecúan a la teta de cada una, si bien los hay mejores o peores, ninguno exige el mínimo de masa mamaria. Te levantan la lola y queda rellenita arriba mientras el push up hace el trabajo de rellenar abajo. Es una táctica sucia para engañar al mundo y a nosotras mismas,
¡pero las remeras nos quedan bien!De más está decir que no me compré ninguna malla. Mi mamá me vio tan decepcionada que me compró des vestidos con flores muy bonitos (voy a usar la decepción más seguido para obtener más frutos). Mi conclusión de esta salida fue que tal vez esté cambiando el
estereotipo de la sociedad. Cambió una vez (dentro de mis registros de memoria) para poner la imagen de la mina flaquita como la gloria. Los talles se achicaron muchísimo, las mujeres que eran M pasaron a ser XL y los XS eran para la
"chica palo de escoba". Junto con este cambio las tetas se redujeron, la cirugía plástica era un sueño al que sólo accedían las chicas de más alto nivel y las demás tuvieron que conformarse con el push up para pagar el hecho de ser flacas. Ahora que se puso la silicona de moda (quiero decir, incluso yo puedo pagarme la operación, aunque sea la más berreta), los talles más chicos de corpiño aumentaron y ya no es necesario el push up como antes, total, ¡la mayor parte de las chicas que compran corpiños tienen las tetas hechas! Me enferma, no quiero caer en las garras de la cirugía plástica, me resisto absolutamente por orgullo, dignidad y una cuestión de principios. Pero tampoco quiero quedarme afuera del sistema, porque, mal que me pese,
necesito corpiños y ya no los consigo. ¿Qué voy a hacer yo y el resto de las chicas con pocas tetas?
En fin, todavía hay tiempo para esperar algún milagro de la naturaleza y que se me agranden. Por otro lado, me compré una malla cruzada y strapless (de esas que se usan ahora) que me hace unas tetas considerablemente normales antes de toda esta travesía por conseguir otra más. Además,
¿sabían que hay una nueva cirugía en la que te sacan grasa de alguna parte de tu cuerpo y te la implantan en la mama, para que crezca naturalmente un poco más? Espero que sea la solución a todas mi plegarias...
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Hola, hola! Esta es una de las entradas que tenía preparada para las vacaciones. Les comento que acá la estamos pasando muy bien, y tenemos mucho levante!! jajaja, igual estamos todas comprometidas, pero no viene mal una subidita de autoestima ;) Besos, chicas, que estén bien!
Ah! Muchas, muchas gracias a nuestros nuevos seguidores, qué suerte que les haya gustado el blog! Cuando tengamos tiempo nos damos una pasadita por los suyos. Chau! Haru~