lunes

Santas Vacaciones

Voy a dar una pequeña introducción de lo que vengo a contarles:


Mi mamá ODIA la playa. Desde que tengo memoria todas las vacaciones las pasamos entre montañas "porque es más tranquilo". Eso sí, mi mamá odia las playas de argentina. Claro, cuando podíamos viajar a Brasil o a Uruguay no había problema con el mar. A mi mamá le gustan las playas "Elite". En fin, mi hermana y yo crecimos sin poner un pie en el mar argentino creyendo que no nos perdíamos de nada. Todo empezó cuando nuestros compañeros de primaria volvían de Pinamar, de Gessell, de "Mardel" y se desvivían en anécdotas sobre la arena, los cuatris y qué sé yo qué cosa más. A los pocos años mi mamá ya intentaba asesinarnos para que no la jodamos más con las vacaciones en la playa. Mi viejo se puso de nuestro lado, claro; él también estaba harto de la montaña (ojo, es muy lindo el paisaje y todo; pero eramos gente ávida de agua salada). Un día cedió. Muy felices armamos bolsos para pasar las vacaciones compartidas con unos amigos de la familia (Supongamos que nos ibamos a Mar Pipí). Todo era fantástico, ¡me encantaba la playa! Quería ir una y otra vez... Al menos eso pensaba. Hubo una época en la que casi todas las familias de las amigas de mi hermana (vale aclarar, no eran mis amigas -cuatro años más grande era, che-) compraron propiedades en Mar Pipí. Mis viejos empezaron a sopesar la idea muy seriamente de tener algún depto en la costa, para gran alegría mía. Cosa va, cosa viene... compraron un departamento. Muy lindo, chiquito y por sobre todas las cosas nuestro. ¡Bien! ¡Ahora podíamos ir todo el tiempo a Mar Pipí!
Panorama actual: Mar Pipí me tiene los ovarios llenos.
Me gusta ir a la playa, siempre y cuando haya diversión asegurada (Es decir, alguna amiga MÍA tiene que estar ahí para poder aunque sea criticar a cuanta persona se nos cruce por delante). El problema es que vamos a Mar Pipí todo fin de semana largo en el año y fin de semana no largo también. Haga frío o calor, Mar Pipí es nuestro destino.

Lo que venía a contarles: A que no saben a dónde fui para semana santa... ¡Muy bien! A Mar Pipí. Salimos de Capital con mucho calor y el cambio se sintió durante el viaje. Tuvimos que cerrar ventanillas y ponernos camperas porque, señoras y señores, ¡la temperatura bajaba 9°C! Además de que teníamos el nubarrón característico sobre nuestras cabezas, viajando con nosotros (En algún otro post tal vez les cuente la vez que fui a San Luis en época de una terrible sequía y nos alabaron por llevar la lluvia). "Disfruten lo que les queda de Playa, llegamos nosotros con la lluvia" decían los mensajes destinados a los que ya habían llegado.
Fueron cuatro días de horrible frío (Y yo sólo me había llevado un pantalón largo, junto con cinco musculosas y dos shorts... y ojotas!), no pudimos hacer nada, la playa la pisamos una vez y tuvimos que volvernos porque el viento amenazaba con llevarnos al otro lado del Atlántico, NO COMIMOS RABAS (eso es sacrílego, siempre comemos rabas cuando vamos a la playa!) y, para colmo, tuve que llevarme todas las cosas pendientes que tengo del colegio y que no terminé de hacer, por supuesto, porque es muy difícil estudiar en la playa. Tampoco pude desquitarme jugando al Pump porque un dolor de pierna impedía mi movimiento.
Como verán, fueron unas horribles mini vacaciones. Lo único que me movía un poco el bote era saber que participaba para el huevo gigante que se sorteaba el Domingo que, obviamente, no gané (Qué inútil, de verdad tenía esperanza). Terminé comiendo chocolate para ahogar mis penas y gracias. Hubo un viaje de vuelta de seis horas por la demora y por fin pude internarme en mi cama a eso de las tres de la mañana.

Hoy es un día activo; Colegio, aquí voy! (En realidad, no tengo ganas de hacer nada, já!)

Haru.

5 cerebros dijeron...:

El Dc Felipe y YO dijo...

jajjaja este post es un claro ejemplo de cuando un sueño se convierte en pesadilla

Colegio alla voy =)) hace añares que no digo algo por el estilo.

Besotes HARU
EL DOC
PD: claramente mar de pipi, resulto ser una cagada ;)

Lala dijo...

Gracias a dios que existe el chocolate,
en el sur hizo frio (algo normal), pero tocaron dias hermosos

Martín dijo...

http://cordurainsana.blogspot.com

Las idioteces que a uno se le puede llegar a ocurrir cuando esta al pedo a las 3 de la madrugada

Zeithgeist dijo...

ahh viste?
Ojo con lo que deseas.
XD

Psicologa con problemas dijo...

como tucumana, rodeada de montañas, te digo, no hay nada mas lindo que la playa.
Si en la otra vida me toca nacer en mar del plata, añoraria los rios y valles.


nos vemos en el cole---

tucuMala