sábado

Allá vamos!

Disculpen el cuelgue, hice este breve post para contarles que las modelos con cerebro, ¡Nos vamos de viaje de egresados! A Bariloche, por supuesto.

¡Un beso grande a todos!

martes

Mens sana in corpore sano

Sí señores, esa era yo
¿Cuántas veces habré escuchado esa frase? "Mente sana en cuerpo sano". Hay algo que nos pasa mucho a los adolescentes y es que de repente, como si fuera un yunque de diez toneladas, todo nos pesa. Lo que quiero decir se resume en una palabra y espero que no lo malinterpreten, pues es el término común y me veo obligada a usarlo: Paja. "Me alcanzás el control?" "No, paja". "Che, salimos hoy?" "Me da una paja terrible". Ya sé, suena horrbile, y más porque creo que son bien conocidas las otras acepciones de la palabra "pajero", pero es así, los jóvenes de hoy en día somos pajeros. No queremos hacer nada y preferimos mil veces estar tirados en una cama viendo una peli pochoclera a salir al parque. La verdad es que no tengo idea de por qué se da ese fenómeno pero el punto es que se da.
Y a mí me pasó también. Yo solía ser una pequeña niña gimnasta. Tenía unos músculos increíbles para mi edad (tenía once años y raviolitos en la panza). Un día el deber de la secundaria llamó a mi puerta y dejé de entrenar. Creo que tuvo mucho que ver el hecho de tener que levantarme a las ocho de la mañana para ir a sudar y/o cagarme de frío cuando podía estar en mi camita durmiendo. Y como uno es adolescente no siente el cambio, pero los músculos se afofan y la resistencia desaparece. Claro, no nos vemos más gordos porque nuestro metabolismo de adolescentes elimina toda esa comida que antes se eliminaba en el entrenamiento. No sé a dónde se va, es un misterio. Entonces, ya fue, largamos todo y nos entregamos al vicio de la pereza. El problema viene cuando nuestro metabolismo de adolescentes se va y de repente el espejo nos devuelve una imagen poco familiar, unos rollitos por acá, celulitis por allá. "Ay no! qué horror! El lunes empiezo el gimnasio!" MENTIRA. Todos lo sabemos. Yo soy de las típicas que dicen esa frase mentirosa.
Pero voy a contarles algo mis queridos lectores. En las vacaciones de invierno volví a entrenar. Oh sí. Empecé a entrenar a full. Me anoté en un curso intensivo de acrobacia. El primer día casi me muero, obviamente. Recomendación: si hace cuatro años que no entrenan, no empiecen con un curso intensivo de cuatro horas, al otro día se van a encontrar mandándole un mensaje a alguien para que los ayude a levantarse de la cama. Lo digo por experiencia.
Lo que quería decir en realidad, y a eso apuntaba el post, es que ahora soy más feliz. En serio, yo crei que no podía serlo, pero sí. Igual sepan que yo estoy un poco trastornada y me hacía sentir bien el dolor muscular masivo porque me recuerda que voy a estar en forma otra vez. Pero prueben, hagan ejercicio, es muy relajante y liberador.

viernes

Qué feo que es no tener nada para decir. O peor, que se te ocurra después de ya pasado el momento. A todos nos pasó. "Cállate Becky! Eso hubiera sido perfecto" dijo Marge Simpson. Y a mí me pasa muy seguido, cuando veo que en mis marcadores hay un zapatito rojo que me mira y me dice "hae mucho que no posteás, hace mucho que no posteás", entonces yo, como hipnotizada, entro a Modelos, pongo mi contraseña, le doy click a "Nueva Entrada" y me quedo mirando el rectangulito en blanco y el cursor que titila como diciendo "Dale hermana! escribí algo o me voy!". Y lo miro... sin nada interesante para decir o para escribir. Me quedo así como cinco minutos, como esperando un milagro o que pase algo interesante para contar. Entonces siempre pasa lo mismo, cierro la ventana y pienso "ya se me va a ocurrir algo". El problema es que ese algo se me ocurre un jueves a las 3 de la tarde en puerto madero cuando estoy volviendo del campo de deportes, a muchos kilómetros de mi casa o de una computadora accesible. Y me repito "retené la info, es un buen post, retené, retené carajo! rete... pará... qué tenía que retener?" y bueno, así es como salen posts como estos. En los que parece que se dice mucho pero en realidad no se dice nada. Pero lo lindo de todo esto es que no nos tenemos que esforzar por postear todos los días, ni siquiera todas las semanas, ni que hubiera tanta gente a la expectativa de que escribamos algo interesante (a las lectoras y lectores que nos siguen desde un principio, muchas gracias :) ).

Este fue un mini-post improvisado en cinco minutos por Belu.M

No se preocupen, sean felices :D

domingo

Cansancio


Ignoren el hecho que el blog está algo abandonado por un momento, porque les vengo a compartir algo que me viene molestando hace mucho tiempo y no le encuentro ninguna respuesta y menos solución: mi salud.


Sí,si...bendita salud. No hablo de zapatos, ni de hombres, ni de menstruación, ni de amistades, de la bendita salud.Verám, hace ya algunas semanas me di cuenta que etsoy irracionalmente agotada. Yo no hago ninguna actividad extra, mi situación familiar es estable y normal, y no tengo ningún problema grave en mi vida personal más allá de los comunes, y con respecto a mi alimentación no varía desde que nací.


Hará unas semanas que me doy cuenta que no me puedo sostener en pie, que estoy cansada como si me hubiese quedado toda la noche estudiando o corriendo una maratón. Por de pronto me cuesta dormirme (hace un par de años que hasta las dos como mínimo no pego ojo) y no es como antes, que no importase a qué hora me durmiese siempre, pero siempre me levantaba entre las ocho y las nueve de la mañana. estos días me levanto a las once, doce, una (!) de la tarde y me parece preocupante. No tengo la energía de siempre, me duermo en clase, incluso mientras escribo esto siento como me tiran los dedos y me siento somniolenta (aunque me desperté harán dos horas). Mi mamá cree que es anemia, ¿y ustedes? Porque yo no le encuentro explicación...


Disculpen lo corto que es pero no tengo energía para seguirlo, y tenía la necesidad de compartirlo abiertamente. Un beso enorme!

Lou.

sábado

Regalos, regalitos, regalones

Aaaay gente linda... qué difícil que es estar de novia. En serio, implica todo un gasto. Antes sólo me ocupaba de mí, y con eso me bastaba, ahora tengo toda la vida de otra persona sobre la que preocuparme. Igual lo admito, podría simplificarlo todo si no fuera tan obsesiva. No entienden? Les explico. Hace 11 meses y unos días que estoy de novia con JM. Desde el 29 de abril del 2010 que cada 29 de cada mes exprimo todas las neuronas de mi pobre cerebro buscando un buen regalo para él. Algo ingenioso. Mis regalos fueron variando desde un anillo, un juego de poker (él es adicto al poker), un sombrero (adicto a los sombreros), una cajita llena de gomitas (sí, también es adicto a las gomitas), un cuaderno con una carta (soy pésima escribiendo cartas de amor, ese fue el que más me costó), un llavero y el más reciente, un globo terráqueo con la inscripción "Al dueño de mi Mundo"  (lo sé, soy muy cursi, no lo digan). Ahora se acerca el año... y obviamente tengo ganas de regalarle algo super significativo y original... pero estoy completamente seca de ideas. Para colmo el regalo para el año que vengo pensando desde los seis meses de repente me dejó de gustar.
Me quedan 20 días para pensar en algo o muero.

jueves

Como dos gotas de agua

Hola a todos nuestros lectores nuevos. Estuve medio ida este último tiempo así que me perdí la parte en la que el blog volvía a la vida. Yo soy Belu.M, y como ya les contó mi querida amiga Haru, ambas nos embarcamos en la travesía de las vacaciones en la costa argentina este verano. Es realmente deprimente darse cuenta de cómo en Capital somos un cero a la izquierda y en la costa somos las minas más deseadas del mundo (exagero pero realmente tuvimos ALTO levante). Yo no sé si era porque salíamos de a dos, por lo tanto somos una "presa fácil" para las mentes obtusas de los depredadores que andan al acecho en cada boliche, o qué, pero tuvimos un éxito que nos impresionó a ambas. Escuchamos chamuyos nuevos, cosa que de vez en cuando está bueno porque ya nos cansamos de escuchar los mismos "precioooosa", "mamiiita" y demases "chamuyos" de obreros en capital. Lo que no me cerró es que nos preguntaran, por lo menos 10 veces por noche, si Haru y yo éramos hermanas. Está bien, admito que si nos ven de noche, con poca luz, mucho humo y algunos tragos de más, pueeeeeeden llegar a confundirse. Pero seamos realistas, somos el agua y el aceite, no nos parecemos en NADA! (físicamente, claro). ¿En serio creían que podíamos llegar a darles más bola si nos preguntaban eso? Media pila.
Estas vacaciones nos sirvieron para darnos cuenta de algunas cosas. A)Los hombres son unos cerdos. No cuento detalles pero me limito a decir que más de uno se ligó un trago en la cara por baboso. B)Un buen chamuyo es esencial para levantarse a una chica. C)Los boliches no son para chicas con novio. D)Los hombre (y los chicos que reparten tarjetitas para los boliches) no saben aceptar un NO como respuesta. Llegamos a decir que éramos lesbianas para que no nos rompieran los ovarios y de todas formas seguían insistiendo: "Daaale, si no probaste cómo sabés que no te gusta??", "Siempre hay lugar para uno más" y otros comentarios desubicados. E) No se me ocurre, pero en conclusión, preferimos a los chicos tradicionales que te van con un buen chamuyo y te dejan embobadas a un pibe que te dice "Dame un besoooo" (léase con tono de borrachín) con cinco tequilas encima.
Hasta la próxima (Dios sabe cuándo será eso)

viernes

En el país de la libertad

Escribí este post a raíz de la sugerencia de una lectora, porque creo que si no no se me hubiese ocurrido.

Verán, a fines de enero me fui a Estados Unidos por dos largas semanas, y aquí etsoy para relatarles mi experiencia. Como ya leerán, no estuve en un sólo lugar, por lo que me sería extremadamente díficil comentarles las cosas nuevas que descubrí porque serían demasiadas, así que trataré de sintetizar.

Hace ya un par de años mi familia tenía la grata idea de visitar Nueva York, idea que se pospuso por falta de presupuesto y circunstancias varias. Esa idea se hizo realidad el año pasado cuando a mediados de julio compramos los pasajes, pero el plan final no resultó nada parecido al original. A mi papá se le ocurrió que en vez de volar directamente a NY podríamos parar en otro lugar y después ir subiendo en auto, lo cual era un poco una locura porque en temporada de invierno cruzar el norte del país no sonaba bien. Pero después con la idea de parar en Charleston, donde habitan unos amigos de la familia, y de ahí volar a NY ya pareció más factible.

Así que llegamos a Miami y de ahí, con nuestro autito alquilado, un Grand Marquise que tenía un estilo old-fashion y hacía unos ruidos horribles cuando no te ponías el cinturón, partimos a Orlando, nuestra primera parada.

El viaje en sí sonaba exitante, pero la idea de ir a Orlando lo hacía aún más. Pensarán en Disney, pero ya habíamos ido años atrás, aunque yo era muy chica y no me acuerdo mucho (tenía 4 años), pero la expectativa era el parque de Harry Potter, porque mi mamá, mi hermana y yo somo ávidas fanáticas de la serie. Lo somos tanto, y desde hace tanto tiempo (mi vieja compró el primer libro cuando yo tendría unos siete u ocho años y recién salía, y no era para nada conocido) que incluso no podíamos esperar a que tradujeran los libros en español y a partir del quinto libro los comprábamos en inglés. Sí, así de mucho nos gustaban. Se imaginarán lo que fue entrar a Hogwarts, ver las increíbles animaciones y la tecnología, dar un respingo cuando un cuadro te guiñaba un ojo, o sorprenderse cuando la varita de Ron fallaba y caía nieve falsa. Tomar la deliciosa cerveza de mantequilla, comprar grageas Bertie Boot, ranas de chocolates con cromos, ver las enormes orejas extensibles y darse un buen susto cuando escuchabas el grito de una enorme mandrágora por la calle, no tenía precio para ninguna de nosotras. Charleston y NY habían quedado relegados de nuestra mente y partir de Orlando y sus diversiones fue una gran tristeza.

Cabe aclarar que los servicios de higiéne en el sur son realmente peculiares. Por de pronto, los inodoros se tiraban solos en cuanto uno se levantaba, las canillas se prendían cuando se ponía las manos debajo, al igual que con el secador, y el papel para secarse las manos al ser arrancado se reponía automáticamente. Hasta alguna que otra puerta de madera se abría sola. Era. todo. automático. Y GIGANTE. Si, todo era muy grande en este país. En fin.

Partimos hacia Charleston, con una parada en San Agustín que es una ciudad encantadora, tiene un estilo antiguo en general que parece salido de alguna película de caballeros y castillos. A mí, que me encanta ese estilo, me hubiese gustado quedarme más tiempo, pero no se pudo porque nos esperaba Charleston, que en breves palabras es una ciudad con un estilo de la época de la guerra de secesión. Mi papá decía que si le quitabas los autos estabas en plena película de la guerra. Vimos muchas casas bonitas (¡Muchas tenían ventiladores en los balcones! parece que hace mucho calor en verano) y al día siguiente nos fuimos hacia Charlotte, en donde nos tomábamos el avión.

En Charlotte empecé a sospechar lo que se volvió un hecho en NY. En el aeropuerto había muchos restaurantes y cafés para pasar el rato antes del vuelo, y nosotros comimos mariscos porque por la zona es el estilo (en Charleston también comimos), pero no pude evitar reparar que había un Starbucks...dos...tres! ¿Díganme, para qué tres Starbucks? Ni yo lo sé.

Luego de la larga espera, ya que nuestro vuelo se retrasó más de dos horas por una intensa tormenta de nieve en Nueva Jersey, de la que seríamos testigo al llegar a una blanquísima NY, nos subimos al avioncito y partimos a la gran manzana.

Nunca vi tanta nieve en mi vida. De más chica fui a Villa Pehuenia en Neuquén, pero no se comparaba con esto. Y era lógico, teniendo en cuenta que acababa de haber una tormenta de nieve, pero no paraba de ser impresionante. Las calles tenían un pequeño caminito hecho para pasar, y en los costados se acumulaban enormes montañas de nieve, tanto que había varias paradas de colectivo con sus zonas, aunque protegida por techos, llenas de nieve. Había calles que incluso era tanta la nieve que el caminito no era más que una fina capa de hielo que se tenía que atravezar con cuidado. Había autos enteros enterrados en la nieve, techos blancos...etc. Pero la más increíble de todo era el frío. Más de diez grados bajo cero...no podía mover mis dedos de lo frío que estaban y entrar en un lugar caliente era la felicidad.

Y qué mejor lugar caliente con bebidas calientes que Starbucks. Como ya anticipé, an NY la cantidad de Starbucks era sorprendente.Mientras caminábamos decíamos, qué lindo tomar algo caliente, ¿no? ¿Habrá un Starbucks por acá? Y bueno, sigamos caminando que aparecerá uno. No, ustedes no se imaginan, por poco los invocabas con la palabra. En una de esas tiendas de ropa, que vendría a ser un mini shopping exclusivo de ropa de seis a ocho pisos, dependiendo de qué marca, con perchas a rebosar de ropa, tenían Starbucks. En más de un piso. Sí, si. También vi uno en una tienda de electrónica estilo Philips. Era algo abusivo, en cuanto llegué a Buenos Aires no quería saber nada del lugar.

En fin, lugares que vi: museos a rolete, el Empire State y su impresionante vista con la audioguía cubana que deliraba diciendo cosas como "...y voy al desfile de los países sudámericanos todos los años y pienso que se cumplió el sueño de Simón Bolivar" y que te insitía en despedirte cuando le daabas al número nueve, la estatua de la libertad que resultó ser más chica de lo que me imaginé y sus interminables escaleras, el Rockerfeller Center, el Central Park (que no recorrimos casi nada porque era inútil, era todo igual: blanco por la nieve. Incluso vimos gente esquiando), lo que queda de las torres gemelas, Wall Street, y lo que más me gustó: la hermosa quinta Avenida y su calle Broadway y el maravilloso musical que tuve el placer de ver, aunque en el último asiento donde vi y escuché a la perfección, una obra llamada "Wicked".

Antes de cerrar este post y ponerme a añorar a mi hermosa NY, les comento una cosita más: los estadounidenses son terriblemente estrictos con la seguridad, y se imaginarán por qué. He tenido que pasar mis cosas, véase mi mochila, lo cual resulta lógico, pero también mis zapatos, mis guantes y mi gorro. En la Estatua de la libertad lo hice dos veces. También pude observar que en todos los lugares de comida había siempre sal,algo natural, pimienta, sospechoso, y ketchup, antinatural. Conseguir mayonesa era una hazaña.

Y Colorín Colorado...


...ustedes ya saben cómo sigue, ¿no?

domingo

Aca vamos de nuevo

Bueno, acá estoy de nuevo, escribiendo. Me tome unas pequeñas vacaciones y me escapé a Trenque Lauquen, pero eso es relato para otra entrada.

Mañana es un día muy importante, bah un nuevo comienzo, comienzo del final. Mañana empiezan las clases para las modelos con cerebro. Creo que las demás no subieron nada porque estamos todas medio depres. La verdad es que no te dan muchas ganas, obvio hay que ver la parte positiva, nos vamos a ver todos los días de nuevo.. Este año es el último y la verdad es que cuando miro para atrás parece que estos años juntas se pasaron en un suspiro, y uno muy corto. Estoy medio melancólica,¿se nota? Por ahí es por la música que estoy escuchando, pero quién sabe.. Tengo un poco de temor, sí temor, no miedo, de que este año no lo aproveche bien. Es que me parece que no aproveche lo suficiente, es la impresión del paso del tiempo, ya saben lo que dicen que el tiempo pasa más rápido cuando te divertís y más lento cuando estas aburrida o aburrido. Además este año es no sólo de diversión sino también de tomar decisiones importantes, que hay que tomarse con calma, y de despedidas, hay que saber que las verdaderas relaciones perduran con el paso del tiempo, al menos las buenas.
El año, en realidad, no empieza hasta que las clases empiezan, las vacaciones son a mi criterio un tiempo en un mundo paralelo. Así que mañana comienza oficialmente este año, espero que sea el más divertido y genial de todos. Les deseo a todos un muy buen comienzo de clases, que se pongan felices por poder ver todos los días a sus amigos, que no se depriman si les toca algún profesor loco porque seguramente haya uno copado que compense (chicas ustedes saben a lo que me refiero) y simplemente disfruten que cada año es único.
Acá vamos de nuevo entonces a por un buen año!

miércoles

Libros, libros

Hola! Realmente los tengo bastante abandonados queridos lectores, gracias a Haru y Belu M. que escriben continuamente que este blog se mantiene con vida, Lou no se queda atrás. Empecé esta entrada hace unos días. Me inspire cuando termine de leer un libro y como vino la inspiración se fue.. para completar tuve un problema con la computadora y se borró todo lo que había escrito, que por suerte no era mucho. Pero hoy me comprometí a cumplir un par de cosas que estaba aplazando y dije, tengo que escribir en el blog.
Bueno, mi entrada empezaba hablando de las vacaciones, pero las vacaciones que uno pasa en su casa. Personalmente soy medio ermitaña. Sí, en vacaciones a veces me abstraigo del mundo exterior. Miro películas, me actualizo con las series (¡Ahora hay nuevos capítulos!) y leo, leo un montón. Por supuesto no puede faltar la música.. La mayoría de las modelos con cerebro somos ermitañas, ojo, nos encanta salir pero a veces es demasiado genial quedarnos en casa. Además a veces estar solas nos permite pensar, sobre todo y nada.
Volviendo al tema al que me quiero centrar, los libros. Desde que era chiquita mis padres y mi abuela me inculcaron la lectura. Desde que tengo memoria sobre ese tema me encanta leer, mi abuela siempre me regalaba un libro. Nunca me gusto mucho escribir pero leer es como una pasión. Cuando fui creciendo fui dejando los cuentos y pase a las novelas juveniles. Hoy en día amo las novelas. No importa cuan largo sea un libro, además si lo empiezo a leer y me gusta mucho no puedo parar hasta terminarlo. A veces es un problema porque no estudio y me quedo leyendo eso o me duermo a cualquier hora. Además no soy capaz de dejar un libro por la mitad, si me aburro simplemente lo cierro y lo dejo para más adelante (es una de mis manías).
Según Haru soy una "multilectura" porque leo todo tipo de libros, por supuesto me gustan más la que son románticas o de ciencia ficción. Además puedo releer cincuenta veces el mismo libro, cosa que a veces desespera a mi papá. Las mujeres, generalmente, tienen la capacidad de por ejemplo ver muchas veces la misma película y, sin embargo, cuando la encuentran haciendo zaping la ven una vez más. Siempre pasa lo mismo, con mi mamá vemos una película que nos gusta y se puede escuchar a mi papá decir, ¿otra vez la misma película?! Nosotras nos reímos y seguimos viéndola como si fuera la primera vez.
Sepan disculpar que me estoy yendo continuamente de tema, pero a veces es inevitable. Bueno la primera vez que entre a la biblioteca del colegio fue como un sueño. Estantes y estantes llenos de libros.. no creo que me gusten todos y no creo que encuentre algunos de mis libros favoritos ahí pero fue impresionante. Cuando miraba la Bella y La Bestia pensaba que cuando sea grande iba a tener una biblioteca como esa. Hoy en día no creo que sea posible. Primero porque en qué parte del mundo se puede tener algo así y segundo porque no me alcanzaría la plata.
Una de las cosas que me encantan de los libros es que pueden tanto traerte a la realidad como sacarte de ella. Por un lado podes leer algo que te cuente sobre alguna historia real o algún testimonio de una experiencia que te es totalmente ajena y que te cambie el punto de vista que tenes o que te des cuenta de que eso sucede, que caigas en la cuenta de.. La otra es simplemente escapar de la realidad, puede ser tanto en el buen sentido como en el malo. Yo tengo una amiga que le encanta leer también y si bien es una persona normal a veces se sumerge demasiado en los libros. No confunde ficción con realidad, pero a veces desea cosas demasiado idealistas por decirlo de alguna manera, espera cosas que no existen, eso diciéndolo crudamente, es como el extremo. Si bien hay personas que les pasa esto hay otras que solamente disfrutan de hacerlo y que también se escapan de la realidad pero brevemente. ¿Quién no se identifica con algunos sentimientos de algún personaje?
Leer es simplemente genial, además sino no podríamos tener estos blogs.
Releyendo el post creo que me quedo demasiado serio pero comprendan que no soy muy buena escritora, espero que les guste. Aprovecho para felicitar a Haru que pasó la selección de biología, ¡¡felicidades Har!!

jueves

No podía faltar el San Valentín

Hola! Volvimos por fin, pero me voy en tres días de nuevo. Al final de todo lo que voy a contarles les comento bien.


No podía faltar en este blog (donde tres de las cinco escritoras están en relaciones serias) una entrada sobre el Día de los Enamorados. Va a ser un relato cortito sobre lo que hice el 14 de febrero, chicas, no voy a ponerme a analizar los pro y los contra de tener un día super comercial como éste o el día de la madre, porque me da miedo aburrirlas.

Días antes del 14, empecé a mandar mensajitos acosadores a Nori para que me comprara algo cursi. No me gustan ese tipo de cosas, que te regalen flores, chocolates; en su momento me encantaban, pero poco a poco fui perdiendo interés en ese tipo de demostraciones. Pero de vez en cuando, alguna vez al año, me gustan esos regalos pomposos y empalagosos. Y ese día era el indicado para que me regalaran algo así.
Llegó el día y no, no se acordó de comprarme nada, jaja. Ya lo sabía igual, si me hubiera comprado algo habría perdido muchas apuestas. El olvido se compensó con el super-guachi (expresión típica haruniense) día que pasamos. Primero fuimos al barrio chino, nos metimos en un supermercado con mucho olor a pescado (horrible, odio ese olor) y cosas de dudosa composición. Ahí compramos dos rolls de sushi "Ninja" y unos postrecitos extraños que a mi me encantan (son como gomosos). Después de media hora de esperarlo a Nori para que se decidiera a no comprar ninguna de esas latas con jugos de búfalo y coco, cosas así, pagamos y nos fuimos. Nos sentamos a comer en una plaza cerca del lugar (había llevado un plato, cuchillo y palitos chinos, para aclarar las dudas. No, no nos comimos los rolls mordisqueándolos por la punta), comimos como rinocerontes y después nos acostamos en el pasto. Era un día realmente muy, muy lindo, de esos que no te morís de calor pero hay mucho sol. No sé cuánto tiempo estuvimos tirados ahí en el pasto, pero teníamos que ir a patinar sobre hielo y se hacía tarde (tarde, mi mente exagera siempre, no era "tarde", pero tenía muchas ganas de ir a patinar), así que después de insistirle mucho al espécimen típico que después de comer se tira a dormir (¿alguna sabe por qué a todos los hombres les pasa eso? Soy consciente de que a algunas mujeres también, pero ¿a TODOS los hombres?), nos levantamos y nos fuimos.
En palermo está lleno de esos edificios con rejitas bajas (al pedo las rejitas) y jardines majestuosos con muchas flores y plantitas verde-lima. Tenía muchas ganas de tener una flor de esas rojas, grandes y tropicales (ésta) y se la pedí a Nori (de más está decir que en el árbol del jardín estaba muy alta para mi altura). Como buen novio, se comprometió a traermela. Después de fijarse adentro del edificio si había alguien mirando, cruzó la rejita y fue a buscar la flor. Entonces empezó a sonar una alarma, ¿tienen alarma los jardines?? no sé, pero arrancó la flor y nos fuimos caminando rápido por las dudas. De todos modos, tuvimos que volver cerca de la escena del crimen a buscar la camisa de Nori que se había caído. La flor tenía un tamaño colosal al lado de mi cabeza (porque me la agarré con un ganchito al pelo) y él me cargaba diciendo que tenía una antena parabólica. No importa, era mi flor linda, mi regalo de san valentín y encima me hacía juegos con los anteojos.
Llegamos a av. cabildo y fuimos a la derecha, confiados en que para esa dirección estaba la estación Mtro. Carranza (decidimos caminar, eran tres estaciones en subte nada más). Después de caminar unas siete cuadras llegamos a Congreso de Tucumán, estación para el lado contrario de donde teníamos que ir. Ahora eran cuatro estaciones, lo que cambió mucho las cosas así que nos tomamos el subte. A partir de acá no vale la pena contar mucho, llegamos a la pista de hielo, patinamos mucho tiempo, me caí tres veces (en una me hice mierda la rodilla, ahora la tengo pelada) y él no se cayó ninguna (vale aclarar que la mayor parte de las veces se agarró de mí para mantener el equilibrio), cuando nos fuimos no nos respondían las piernas y a la noche me enteré que a él le faltaba más de la mitad de la piel del talón (!).
En fin, puede que no parezca una super salida, pero la pasamos más que bien. San Valentín es un día muy estereotipado (igual no le gana a Navidad), en el que todas aspiran a que las inviten a comer algo en algún lugar lindo y después compartir una tarde junto al amor de tu vida mirándose a los ojos y deciéndose "te amo" con el atardecer de fondo. Está más que bien, pero hay que encontrar a un chico que sepa cumplir con todas esas exigencias femeninas. Yo estoy más que conforme con el mío así como es (olvidándose de comprar los regalos y todo. Sí, Nori, leé el blog y sentí remordimiento). Pero cuénteme ustedes si tuvieron Día de los Enamorados o cómo les gustaría pasarlo si existiera su príncipe azul.

Prometí que iba a ser corto, no puedo evitar extenderme en cualquier cosa que escriba, ¡perdón!
Ahora les comento cómo es eso de que me voy de nuevo en tres días. Si todavía quedan lectores de los viejos, sabrán que cada una de nosotras tiene una habilidad o algún tema "fuerte". Para los que no lo sepan, lo mío es la biología. Eso quiero estudiar y ejercer con todas las letras. Tengo mucha suerte de que en mi colegio se participe de cualquier olimpíada existente, y eso incluye a biología. Primero las Colegiales, después las Intercolegiales, las Nacionales y por fin las Internacionales. Ahora, con los compañeros de mi equipo el Chino y Santi, estamos en las selecciones que van a decidir qué cuatro chicos van para Taiwan y qué cuatro para Costa Rica. En tres días vamos a viajar de nuevo a Córdoba (la Universidad de Córdoba es la más importante del país con respecto a medicina y biología junto con la UBA) a dar pruebas y prácticos para poder quedar seleccionados. Les comento todo esto porque, si hay algo que realmente les interesa, no tendrían que perderse la oportunidad de participar en las olimpíadas. No creo que haya olimpíadas de todas las cosas, pero hay de todas las ciencias exactas por ejemplo. Ya sé que muchas de ustedes ya terminaron la secundaria, pero para las que todavía están ¡No se pierdan la oportunidad! Es algo muy, muy copado conocer gente que le interesa lo mismo que a vos. Además te da la chance de saber si eso que te interesa lo vas a poder estudiar de lleno en un futuro, si te gusta tanto como creías y esas cosas pre-carrera profesional. Por mi parte, descubrí que me encantaba biología por entrar en las olimpíadas (en ese momento quería ser médica y me anoté para saber un poco más del cuerpo humano).

En fin, de nuevo escribí mucho más de lo que tenía pensado. Ahora me voy a estudiar biología. Perdónenme, chicas, por dejar el blog de nuevo y no comentarles a ninguna de ustedes. Cuando vuelva de Córdoba me pongo las pilas, lo prometo. Besos a todas y deséenme suerte!