jueves

No podía faltar el San Valentín

Hola! Volvimos por fin, pero me voy en tres días de nuevo. Al final de todo lo que voy a contarles les comento bien.


No podía faltar en este blog (donde tres de las cinco escritoras están en relaciones serias) una entrada sobre el Día de los Enamorados. Va a ser un relato cortito sobre lo que hice el 14 de febrero, chicas, no voy a ponerme a analizar los pro y los contra de tener un día super comercial como éste o el día de la madre, porque me da miedo aburrirlas.

Días antes del 14, empecé a mandar mensajitos acosadores a Nori para que me comprara algo cursi. No me gustan ese tipo de cosas, que te regalen flores, chocolates; en su momento me encantaban, pero poco a poco fui perdiendo interés en ese tipo de demostraciones. Pero de vez en cuando, alguna vez al año, me gustan esos regalos pomposos y empalagosos. Y ese día era el indicado para que me regalaran algo así.
Llegó el día y no, no se acordó de comprarme nada, jaja. Ya lo sabía igual, si me hubiera comprado algo habría perdido muchas apuestas. El olvido se compensó con el super-guachi (expresión típica haruniense) día que pasamos. Primero fuimos al barrio chino, nos metimos en un supermercado con mucho olor a pescado (horrible, odio ese olor) y cosas de dudosa composición. Ahí compramos dos rolls de sushi "Ninja" y unos postrecitos extraños que a mi me encantan (son como gomosos). Después de media hora de esperarlo a Nori para que se decidiera a no comprar ninguna de esas latas con jugos de búfalo y coco, cosas así, pagamos y nos fuimos. Nos sentamos a comer en una plaza cerca del lugar (había llevado un plato, cuchillo y palitos chinos, para aclarar las dudas. No, no nos comimos los rolls mordisqueándolos por la punta), comimos como rinocerontes y después nos acostamos en el pasto. Era un día realmente muy, muy lindo, de esos que no te morís de calor pero hay mucho sol. No sé cuánto tiempo estuvimos tirados ahí en el pasto, pero teníamos que ir a patinar sobre hielo y se hacía tarde (tarde, mi mente exagera siempre, no era "tarde", pero tenía muchas ganas de ir a patinar), así que después de insistirle mucho al espécimen típico que después de comer se tira a dormir (¿alguna sabe por qué a todos los hombres les pasa eso? Soy consciente de que a algunas mujeres también, pero ¿a TODOS los hombres?), nos levantamos y nos fuimos.
En palermo está lleno de esos edificios con rejitas bajas (al pedo las rejitas) y jardines majestuosos con muchas flores y plantitas verde-lima. Tenía muchas ganas de tener una flor de esas rojas, grandes y tropicales (ésta) y se la pedí a Nori (de más está decir que en el árbol del jardín estaba muy alta para mi altura). Como buen novio, se comprometió a traermela. Después de fijarse adentro del edificio si había alguien mirando, cruzó la rejita y fue a buscar la flor. Entonces empezó a sonar una alarma, ¿tienen alarma los jardines?? no sé, pero arrancó la flor y nos fuimos caminando rápido por las dudas. De todos modos, tuvimos que volver cerca de la escena del crimen a buscar la camisa de Nori que se había caído. La flor tenía un tamaño colosal al lado de mi cabeza (porque me la agarré con un ganchito al pelo) y él me cargaba diciendo que tenía una antena parabólica. No importa, era mi flor linda, mi regalo de san valentín y encima me hacía juegos con los anteojos.
Llegamos a av. cabildo y fuimos a la derecha, confiados en que para esa dirección estaba la estación Mtro. Carranza (decidimos caminar, eran tres estaciones en subte nada más). Después de caminar unas siete cuadras llegamos a Congreso de Tucumán, estación para el lado contrario de donde teníamos que ir. Ahora eran cuatro estaciones, lo que cambió mucho las cosas así que nos tomamos el subte. A partir de acá no vale la pena contar mucho, llegamos a la pista de hielo, patinamos mucho tiempo, me caí tres veces (en una me hice mierda la rodilla, ahora la tengo pelada) y él no se cayó ninguna (vale aclarar que la mayor parte de las veces se agarró de mí para mantener el equilibrio), cuando nos fuimos no nos respondían las piernas y a la noche me enteré que a él le faltaba más de la mitad de la piel del talón (!).
En fin, puede que no parezca una super salida, pero la pasamos más que bien. San Valentín es un día muy estereotipado (igual no le gana a Navidad), en el que todas aspiran a que las inviten a comer algo en algún lugar lindo y después compartir una tarde junto al amor de tu vida mirándose a los ojos y deciéndose "te amo" con el atardecer de fondo. Está más que bien, pero hay que encontrar a un chico que sepa cumplir con todas esas exigencias femeninas. Yo estoy más que conforme con el mío así como es (olvidándose de comprar los regalos y todo. Sí, Nori, leé el blog y sentí remordimiento). Pero cuénteme ustedes si tuvieron Día de los Enamorados o cómo les gustaría pasarlo si existiera su príncipe azul.

Prometí que iba a ser corto, no puedo evitar extenderme en cualquier cosa que escriba, ¡perdón!
Ahora les comento cómo es eso de que me voy de nuevo en tres días. Si todavía quedan lectores de los viejos, sabrán que cada una de nosotras tiene una habilidad o algún tema "fuerte". Para los que no lo sepan, lo mío es la biología. Eso quiero estudiar y ejercer con todas las letras. Tengo mucha suerte de que en mi colegio se participe de cualquier olimpíada existente, y eso incluye a biología. Primero las Colegiales, después las Intercolegiales, las Nacionales y por fin las Internacionales. Ahora, con los compañeros de mi equipo el Chino y Santi, estamos en las selecciones que van a decidir qué cuatro chicos van para Taiwan y qué cuatro para Costa Rica. En tres días vamos a viajar de nuevo a Córdoba (la Universidad de Córdoba es la más importante del país con respecto a medicina y biología junto con la UBA) a dar pruebas y prácticos para poder quedar seleccionados. Les comento todo esto porque, si hay algo que realmente les interesa, no tendrían que perderse la oportunidad de participar en las olimpíadas. No creo que haya olimpíadas de todas las cosas, pero hay de todas las ciencias exactas por ejemplo. Ya sé que muchas de ustedes ya terminaron la secundaria, pero para las que todavía están ¡No se pierdan la oportunidad! Es algo muy, muy copado conocer gente que le interesa lo mismo que a vos. Además te da la chance de saber si eso que te interesa lo vas a poder estudiar de lleno en un futuro, si te gusta tanto como creías y esas cosas pre-carrera profesional. Por mi parte, descubrí que me encantaba biología por entrar en las olimpíadas (en ese momento quería ser médica y me anoté para saber un poco más del cuerpo humano).

En fin, de nuevo escribí mucho más de lo que tenía pensado. Ahora me voy a estudiar biología. Perdónenme, chicas, por dejar el blog de nuevo y no comentarles a ninguna de ustedes. Cuando vuelva de Córdoba me pongo las pilas, lo prometo. Besos a todas y deséenme suerte!

3 cerebros dijeron...:

SantitAh dijo...

Feliz Día, Haru!
Me alegro que lo hayas pasado lindo con tu pareja, yo como no tengo pareja lo pase sola y tranquila en casa.
Qué copado lo de la Biología, siempre fue la materia de cs naturales que más me gustó. En quinto año tuve una profe muy copada y siempre me sacaba re buenas notas porque la profe nos alentaba a estudiar y hasta nos daba un poco de miedo.
Te deseo muchísima suerte!

Pitufa dijo...

Qe bueno qe estés bien y qe hayas disfrutado el famoso San Valentin..
Mucha suerte!
Y te esperamos en tu vuelta de Cordoba.
Saludos!

Naty dijo...

Chicas les deje un premio en mi blog!!
Las leo, gracias a mi amiga Santitah que un dia me comento de uds y las empeze a seguir!