domingo

Expresionismo

Hacé click en la foto para ampliarla y ver los colores reales :)
Tocó el timbre el miércoles 1 de Diciembre a las 22:10 y todos ya sabíamos que el año terminaba ahí. Al día siguiente los de quinto hacían quilombo y cerraban el colegio. La famosa y venerada vuelta olímpica había salvado a muchos de tener pruebas horribles de fin de año. Muchos se quejaban porque habían ido hasta el colegio para nada. Otros festejaban. Un hermoso día primaveral se acercaba y todos estabamos esperándolo con impaciencia. En unas cuantas horas la calle Bolivar se convertiría en una perfecta demostración de arte carnavalezco. La fiesta liberaba el espíritu oprimido de los estudiantes que bailaban y cantaban sin preocupacion alguna. Es un ritual ya conocido. Llegas con tus amigos, ves mucha gente pintada y no podés aguantar. Lo primero que hacés es ir al kiosco de en frente a comprar témperas de los colores más copados que haya (digo esto porque si no llegás temprano se acaban los mejores). Salís feliz y empezás a pintar a tus amigos. Ellos te pintan a vos. A veces con coherencia, otras no tanto. Ya un poco más en tono con el resto te ponés a bailar. Llegan más amigos. Te pintan de otros colores. En la cara, en el pelo, en la ropa, en las piernas... en todos lados. De vez en cuando recibis huevazos, espumazos, harinazos, sodazos... y otros -azos. La música sigue sonando, vos seguís bailando. Te metés al pogo, con suerte salís ileso. Viene un amigo y te rompe la remera. La atás para no quedar en bolas. Seguís bailando. Tenés hambre. Vas a la calle Florida a buscar algún lugar en dónde puedas comer. La gente te mira, te felicita, te pregunta por qué estás todo pintado. Llegás al Burger. Te echan del Burger. Vas al KingDog's y te comés un buen pancho. Volvés a la calle Bolivar. Seguís bailando. Te acordás que a la noche está la fiesta de fin de año y que tenés que estar bien desansado. Volves a casa en algún medio de transporte que te permita viajar en esas condiciones. La gente te sigue mirando, felicitando y preguntando. Llegás a casa. Te sacás alguna foto si tenés cámara. Sino, derecho a la ducha. La pintura no deja de salir. Necesitás cuatro, cinco dosis de shampoo. Mucho acondicionador. Tardás mucho para sacarte la pintura de TODO tu cuerpo. A veces es increible por dónde se mete. Salís de la ducha, te mirás al espejo y sonreís. Qué bien la pasaste.

Foto: Aída Pawlak

2 cerebros dijeron...:

Carolina dijo...

Lindisima foto. saludos :)

Cielo, la Niña Hippie dijo...

Creo realmente que este blog se merece el premio Sol Brillante,por la "brillantez" :P de sus modelos CON cereblo!je!
Me gusta el blog realmete así que ahí va el premio!

Saludetes modelillos!!!
Buen fin de año!